Turquesas


   Cuando pienso en un jabón, la mayoría de las veces, lo hago con la intención de hacer frente a algún problema concreto; desde los más fáciles: piel seca, grasa, deshidratada, etc. hasta los más latosos como dermatitis y psoriasis. 

   Y ¿el resto?
   Hay también muchas personas que no tienen necesidad de un jabón específico, su piel no tiene problemas acusados, ni alergias, ni exigencias especiales… ¡pero también les gusta cuidarse!

   No hay duda de que el uso cotidiano de jabón natural, nos proporciona resultados evidentes. La piel se muestra más uniforme, más fresca y, sobre todo, mucho más suave.  La ducha diaria se convierte en un auténtico tratamiento de belleza para todo nuestro cuerpo.

   Este jabón es uno de esos, no tiene pretensiones de facial, solo quiere cuidar el resto de nuestra piel… ¡y eso lo hace muy bien! . Se merecía una imagen caprichosa, de lujo, turquesa y oro; y un aroma delicado: Pomelo, Te Verde y Musk.

6 comentarios:

Xaboi Punpuila dijo...

Ha quedado precioso, me recuerda el mar...

Sonia ❀El Árbol❀ dijo...

Es el jabón perfecto para encapricharse! ;)
Un beso.

Mayte dijo...

Me encanta Maku, como todos tus jabones

Un beso

jabones naturales inalen dijo...

Que belleza, cuando veo estos trabajos, me doy cuenta que aún me falta camino por recorrer! te felicito, un saludo

Suval dijo...

Permiteme una palabrota...joer! qué bonito!
Precioso!

Marta dijo...

Que bonito que es, es un jabón de pedigree.

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