Fresa y Avena anti-aburrimiento

Jabon natural artesano fresa-avena

   Voy a insistir en ello porque soy una fiel defensora del jabón natural y porque no me canso de repetirlo: ¡cuidemos la piel de nuestros hijos!

   Con el paso de los años y la falta de atenciones, la piel de los adultos se va mostrando cada vez más castigada y, enseguida, nos damos cuenta de que el jabón artesano  es verdaderamente  bueno para ella. Consigue que la piel esté más suave, con menos “sombras” o, lo que es lo mismo, un tono más igualado, con más luz… Así podría seguir, añadiendo características, para llegar a una sola expresión: “Una piel más fresca”.


   Pero ¿y los niños? Ellos no tienen la piel deshidratada, ni áspera, ni apagada; no nos podemos engañar… tenemos que enseñarles a cuidarla igual que les enseñamos a lavarse bien los dientes o a comer sano (esto último suele llevarnos años).

   Si buscamos un punto de partida en un jabón natural infantil, siempre vamos a recurrir a la avena porque:
   “ evita la deshidratación de la piel, mantiene la barrera protectora frente a agresiones externas, absorbe la suciedad cuidando la estructura cutánea, calma las irritaciones de la piel y el picor, tiene efecto hidratante y emoliente, actúa como suavizante y relajante (disminuye la dureza del agua) y mantiene en 5,5 el PH de nuestra piel.”

   Si los niños tienen piel atópica (bastante habitual en estos días) ya tenemos el jabón apropiado: Jabón Natural de Avena, sin aroma ni colorantes añadidos. En estos casos pocas variaciones podemos hacer sobre su jabón.

   Pero… ¿si no es ese su caso?  Ahí es donde nos topamos con el problema: se aburren de que les pongamos siempre en las manos esas pastillas de jabón con color crema y, terminan por preferir los envases atractivos que ven en el super….
Si queremos evitar esto tenemos que ofrecerles un jabón de avena más variado, con un poco de colorante y fragancia… si, pero jabón de verdad y no detergente.

   El Jabón de Fresa que os enseño hoy es uno de ellos, al igual que el Jabón de Carbón de la entrada anterior;  hay alguno más de “avena anti-aburrimiento” en mi alacena pero… ¡que terminen la pastilla anterior antes de enseñarles la nueva!
 

1 comentario:

María Vázquez dijo...

Yo también soy gran defensora de los jabones naturales. Gracias a ellos mi hijo diagnosticado de piel atópica tiene hoy una piel de seda. Estoy contigo que a los niños debemos hacerles los jabones atractivos para "competir" con los detergentes de los supermercados. Pero aquí estamos, recomendando y gritando los beneficios a corto y largo plazo del uso de productos naturales. Me gusta tu jabón. Pero aún más sus ingredientes.

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